Palencia Entre Líneas

Cuatro apuntes sobre un sentimiento y una forma de vida: la nuestra. Palencia existe, se ve, se toca y se disfruta. Es un modo de vida.

10 abril 2015

¡Vótame, chacho!

IMÁGENES: Capturas Youtube
Pienso que en el Pan y Guindas, si no hubieran existido los gitanos, habría que haberlos inventado. Porque mi barrio tiene -o tuvo- una identidad tan propia que es imposible imaginárselo de otra manera.
La mayoría de familias vivieron -dicen que ya no quedan tantas- en una torre que hay cercana al Ciudad de Buenos Aires: era la "torre de los gitanos". Siempre me dio cierta envidia pensar que con que salieran a las 14:59h. de casa, llegaban puntuales a clase en el turno de tarde. A veces, el panel de premios del 'No te rías que es peor' nos hacía apurar más de la cuenta.
Natalia fue una de mis primeras compañeras de clase de raza gitana. También lo eran Sara y Juan Diego... ¡Gran Juan Diego! El caso es que Natalia, una niña simpática con unos ojos enormes (¡y qué guapas son muchas gitanas!), casi nunca iba a clase por la tarde. Hablamos de 2º de EGB... Cuando doña Pilar pasaba lista y ella no estaba para levantar la mano, el resto decíamos a coro: «Está en la vendimia».
Era fácil que, en cada clase, hubiese dos o tres alumnos de raza gitana. Y había de todo: desde el típico bromista, hasta el que duraba sólo los primeros días, no hablaba con apenas nadie, y luego dejaba de venir al colegio. Pero como ese tipo de cosas no eran sólo de los gitanos, todo transcurría dentro de la normalidad poligonera.
Si te pedía dinero alguien por la calle, podía ser un gitano... Y podía no serlo.
Sólo tuvimos problemas de verdad cuando el Alcalde de aquellos tiempos, Marcelo de Manuel, trasladó al bloque de familias de "La Campanera" a vivir próximos al cementerio. Entonces, eran frecuentes los chismes sobre robos, pequeños atracos en aquel bar o en alguna panadería. En el barrio, que estábamos de vuelta de todo, se produjeron aquellas manifestaciones en las que se voceaba lo de "Integración, sí.  Guetos, no". Y doy fe de que aquello no se hizo contra unos gitanos, sino contra gente marginal conflictiva. Los propios gitanos del barrio "rajaban" de aquellos.
De acento distinto y de culturas diferentes, nunca se ha tratado de que payos y gitanos seamos iguales, sino de convivir con respeto. Y algo no ha debido de salir bien cuando ahora plantean la necesidad de salir representados en el Ayuntamiento de Palencia en las próximas municipales para defender "los intereses de las minorías étnicas, especialmente de raza gitana, y de las personas más desfavorecidas".
Quizás pase como el "Partido Independiente Rumano" que se presentó en su día en varias localidades españolas. Siempre que se presenta un partido nuevo, nace por unas necesidades que no se consideran cubiertas. A partir de ahí, chapó por quienes se lanzan a utilizar las herramientas que hay a disposición de todos. Las firmas y las críticas vendrán a partes iguales. Luego, el tiempo y las ganas de cada parte de solucionar los problemas, hace el resto. 
Imaginando esta situación en ese Polígono de los 90, se me viene a la mente un "¡Vótame, chacho!", que acabaría siendo tema de tertulia y parodia en muchos rincones, incluso en los propios rincones gitanos.

31 marzo 2015

Historial asqueroso de un alérgico asqueroso

IMAGEN: Nivel de pólenes en Palencia (SEAIC)
De siempre me decían que Palencia no era de los mejores sitios para que viviéramos los alérgicos asquerosos cuyo cuerpo reaccionaba ante todo lo respirable, fuese asqueroso o no, fuese la época que fuese. Que cualquier sitio de playa era mejor. Ahora es peor cuanto más al sur de España, pero resulta que en Madrid, en el centro, la contaminación no ayuda. Antes eran gramíneas, hongos ambientales, luego fueron los pólenes y me imagino que ahora también.
Ahogos, ahogos, ahogos, alguna noche en urgencias, pruebas, ventolines, inhaladores varios y algunas notas al profesor de "Educación Física" para que lo supiera. Si don Luis hubiera hecho controles anti-dopping a sus alumnos, yo estaría suspendido de por vida. Eso, como infancia.
En la adolescencia, con su "pre-": vacunas, vacunas, vacunas, revisión, vacuna, revisión, vacuna. Y mucha pasta para las farmaceúticas. Siento no acordarme de los médicos por los que pasé. Uno me decía que quitáramos al gato de la casa; otro, que volviera el año que viene; otro, más de lo mismo: análisis, pruebas, análisis, pruebas. El camino por el Hospital Río Carrión me lo sabía de memoria, incluso cuando cambiaron la consulta de "alergias e inmunología" de sitio. Tan sólo recuerdo al doctor Zapata, el primer médico que me atendió, que hablaba con una rapidez extraordinaria, que a mi hermana la curó en relativamente poco tiempo de sus alergias a los E- y los C- y demás letras y números de los alimentos industriales y que, desgraciadamente, saltó a la fama por un mal diagnóstico, cuando ya no trabajaba en Palencia. ¡Ah, y también -¡cómo olvidarlo!- a aquel practicante en prácticas que me hizo el brazo polvo intentando dar con la vena de la que saliera sangre y que nada más me preguntaba que de qué equipo era para calmar mis lágrimas!
Justo antes de venirme a estudiar a Madrid me dieron un "alta provisional" porque después de varios años, parecía estar bien. Pero volví a caer. Un año de gramíneas asesinas me dejaron KO. Entonces, un centro público de salud pública me mandaba a un centro concertado de alergias concertadas. Pasado el tercer año de consulta, me derivan al Clínico público, que es el que me corresponde y que tengo a 50 minutos en transporte público (llego antes andando, con zapatos privados, al Río Carrión desde Madrid) y donde me dicen que empezamos de cero porque "no estamos de acuerdo con los métodos utilizados en el Centro concertado".
Y vuelta la mula al trigo, que en grano, su polvo me daba alergia: medicamentos, vacunas, picores de ojos, ventolines, pruebas, vacunas, vacunas, revisiones, revisión, y otra más... Para que llegue otro mes de marzo y me vea escribiendo unas líneas después de estornudar unas cuántas veces, frotarme tres veces los ojos, sonarme la nariz, recordar que la semana que viene tengo que ponerme la vacuna mensual y que todavía quedan varios meses hasta que llegue el verano, donde tengo revisión y supongo que también pruebas, pruebas... Los alérgicos me entenderán. Los no alérgicos, nos habrán padecido.

24 marzo 2015

La ilusión de nuestro fútbol

FOTOS: Deporte En Palencia y SeFútbol
Son buenos tiempos para nuestra lírica futbolera muy a pesar de que, en pensamiento y sentimiento, los más nostálgicos (y exiliados) seguimos echando de menos aquellas tardes de vieja Balastera.
El caso es que el fútbol palentino está de dulce. ¡Cuántas veces, por aquel último largo peregrinaje en Tercera, habríamos firmado una temporada como la de ahora!
El nuevo CD Palencia huele a ganas de ascenso. Sigue en su empeño de crecer a estirones al tiempo que trata de contagiar la ilusión a una ciudad que aún no le ha terminado de hacer suyo y en la que, como ha solido ser habitual, preocupa bastante más si gana o pierde el Real Madrid.
El Cristo Atlético, lejos de pasearse vestido de Cenicienta, saca el orgullo de barrio para demostrar que en la capital hay materia prima de sobra y le hace más fuerte aún al color morado palentino. Siempre suena mejor cuando mi compañero Fernando Evangelio, en el repaso de "equipos representativos de capitales de provincia que no tienen representación en categoría superior" a la Tercera, habla de una victoria del "Cristo Atlético de Palencia".
A pocos kilómetros, el CD Becerril sigue demostrando que la Tercera le sienta bien. Reforzado por algunos buenos futbolistas de la capital, el joven equipo terracampino tiene agallas de sobra para soñar alto y mantenerse en el aire sin miedo al desplome. Su brillante arranque no parece casual y nos está sorprendiendo a todos.
La gente, los compañeros, me preguntan qué hacen dos equipos palentinos en la misma categoría, y hay quien me dice que esos inventos no tienen ningún sentido. Ni siquiera sé qué sería mejor para nuestra ciudad, pero sólo sé que los involucrados en los tres equipos están dando muchas satisfacciones esta temporada.
Mientras tanto, se nos desvían los ojos estos días a Las Rozas. Nos enorgullece tener a Sergio Asenjo en el cuartel general de 'La Roja'. El fútbol es justo con uno de los que fue, en su día, uno de los mejores porteros jóvenes del país, que vio truncada su carrera con una grave lesión de la que salió con fuerza hasta volver a su nivel 'top'. Para Palencia, será todo un acontecimiento que un palentino, después del mítico Isacio Calleja y del guardense Chus Landáburu, se vista de corto para defender la camiseta nacional.

26 febrero 2015

Por media hora no va a cambiar nada

Leo con atención los artículos que el bueno de Óscar Herrero ha escrito recientemente sobre una de las cuestiones que más va a dar que hablar en las próximas semanas.
Adif sigue haciendo pruebas de algo que no sé si será bueno, muy bueno, regular o nos va a dejar con el mismo frío en invierno y sin más calor en verano.
En este artículo, titulado "Los AVE, para el verano", se habla de los sueños de los que se frotan las manos con la llegada de nuevas empresas a nuestro suelo industrial, menos pérdida de población, un crecimiento en el número de usuarios entre Palencia y Madrid, más empleo, más posibilidad de atraer turismo o aficionados a las compras... Algo que, en teoría, nos beneficia a todos. Algo así como una especie de Mister Marshall del Ministerio de Fomento.
No digo que todo eso no vaya a ocurrir, pero seamos prácticos y sensatos. Hace diez o doce años, la gente me decía que viajar en tren a Palencia era barato. Lento, también: más de tres horas. A los viajeros que veíamos el Talgo como un tren para gente con más posibles, la llegada de los Avant rápidos, nos quitó la opción de viajar en los Regional Express, hoy meramente testimoniales. Evidentemente, todo se encareció: un Intercity, hoy, cuesta 48 € (ida y vuelta); un Alvia, 62 €. ¿Cuánto va a costar el AVE?

Vale que, en un intento de que la mayoría del pueblo español no dé la espalda a una infraestructura carísima, el Gobierno ordenó la existencia de algunas tarifas "promo", centradas especialmente en aquellos trenes que tienen más riesgo de ir vacíos. Está claro que quien se quiera hacer el fin de semana completo en Palencia va a tener que pagar el 100%, salvo que esté metido en alguno de los grupos de whatsapp de las "tarifas mesa" o sepa moverse por foros de internet.
Eso, sin hablar de la competencia: las páginas para compartir coche (por 12 €puedes hacer el trayecto) y las tarifas de ALSA, que ofrecen billetes de ida de hasta 5 y 9 € aunque haya que comerse casi 3 horas y media de carretera.
Teóricamente, pudiendo hacer, desde hace tiempo, Madrid-Palencia en 1h 50m, ya deberíamos notar algo de esos efectos tan beneficiosos de los que hablan. Me pregunto qué nos va a aportar hacer esa distancia en apenas 30 minutos menos a un precio mayor.
Recuerdo cuando me decía, once años atrás, un estudiante vallisoletano, hoy director general de una gran empresa, que las previsiones más optimistas cifraban la población de su ciudad en 900.000 habitantes con la llegada de la Alta Velocidad. Nada más lejos de la realidad: desde 2004, la pérdida de población ha sido constante en la capital de nuestra Comunidad Autónoma, en la que la estación, sorprendentemente, se mantiene integrada en la ciudad.
No se trata de no ser optimistas, pero tampoco nos vamos a crear falsas ilusiones. El dinero ya está gastado, dejemos que el AVE vuele a sus anchas y que lo aproveche quien mejor  sepa hacerlo. 
Óscar, afila la pluma porque te quedan páginas por delante.

16 febrero 2015

Nos deja un currante

En Palencia se respira mucho luto. Y lo puede asegurar con certeza un 'exiliado' a 240 kilómetros de distancia, al que le llegan por las redes sociales, los periódicos on-line y los programas de radio las lágrimas de quienes lloran la muerte, tan repentina como triste, de José María Hernández.
Siendo él un hombre con tanto trato con la gente, no soy yo el más adecuado para hablar de su figura, pues apenas nos saludamos una sola vez. Si queremos saber quién era, baste con oír a sus familiares y conocidos, entre los que se encuentran los compañeros de la prensa local que tan bien han lidiado con una jornada difícil para cualquier periodista de provincias.
Mientras España avanza con sus entresijos del día a día, Palencia ha tenido que detenerse con un crespón negro en el brazo. En los sitios pequeños, estas cosas afectan.
Insisto en que no conocía al Presidente de la Diputación más que de la actualidad y su trabajo, como, supongo, muchos palentinos, lo que no quita para que cada uno, como seres empáticos, nos pongamos en el pellejo de su mujer o de amigos, intentando entender la dureza de una muerte contra pronóstico.
Explica uno de sus amigos, Carlos Martín Santoyo, que el viernes recibió un mensaje de su amigo Chema diciéndole que había ido a urgencias por una fiebre alta. Apenas dos días después, el desenlace fue fatal.
Es ley de vida que las cosas importantes cambien de un momento para otro: un solo chispazo puede encender una revolución o causar una tragedia.
Recomiendo, por cercanía con ellos, el especial que han hecho este mediodía mis compañeros de Cope Palencia (1ª parte | 2ª parte). En estos casos, conviene quedarse con lo bueno de la persona que nos deja.
Y después de escuchar y leer tantos testimonios, me alegra saber que había, en esta clase política tan cuestionada, un currante tan bien apreciado.

05 febrero 2015

Tan fría, ¿tan caliente?

IMAGEN PLAZA MAYOR: Facebook Diario Palentino
Madrid, en cuestiones de temporal, es una atalaya desde la que nos apetece la playa del levante en verano, y la nieve del norte en invierno.
El día que nieva en Madrid capital, cada vez más contados y con menos cantidad, no se habla de otra cosa, aunque los cientos de kilos de sal dispersa y el trasiego constante de coches y personas impida que cuaje. En una de ésas, bajando al programa local de Cope, hace seis o siete años, su director y Cronista de la Villa Ángel del Río recordaba grandes nevadas que caían en la capital de España en su juventud, "hasta la altura de la rodilla", decía. Lo mismo que ahora, algunos de mis familiares, al Norte de Palencia, miran hacia su niñez con el paisaje del presente.
Y mientras la nieve no desemboque en tragedia, o el temporal haya decidido quedarse para siempre, el paso de los días lo convierte en una anécdota propia de la estación en la que estamos y que, fotográficamente hablando, ahora que estamos en la era del Instagram, nos deja unas instantáneas preciosas.

Luego está el futuro, del que poco sabemos, más allá de las previsiones. Los que ahora van a ser padres, esta semana se llevaban las manos a la cabeza con el titular "Uno de cada dos niños que nacen ahora, tendrán cáncer a lo largo de su vida". Pues algo así ocurre con esta previsión del tiempo para 2050. Son eso: previsiones, tendencias con su base científica, pero que no cuentan qué variables pueden cambiar o qué imprevistos pueden surgir... Pero acongojan. Cumplen su cometido de alertarnos de que algo no se está haciendo bien. No sé si los 41 grados impresionan más en Palencia o en la vecina Burgos.

Como dijo aquel presidente de fútbol en su día, y en castellano para que se le entendiera: "¡Al loro, que no estamos tan mal, hombre!" Por eso, quien se queja de frío en Madrid, que mire hacia el Norte. Y quien se queja de frío en el Norte, que eche un vistazo al futuro. Y quien se queja de cómo viene el futuro, que viva el presente. Y quien se queje del presente, que haga algo por cambiar su vida.

27 enero 2015

Periodismo de pico y pala

Me ha costado ponerme al frente de esta caja de texto vacía en este mes de enero, y eso que el comienzo del año suele ser bastante inspirador mirando a doce meses vista.
La inspiración en vena, al final, me ha venido por las dos horas y media que duran en conjunto dos vídeos recientes emitidos por La 8. Son más que dos simples vídeos en Youtube. Son dos piezas que todo palentino debería ver.
La primera es un ejercicio de recuerdo, de emoción y del sentimiento hacia una profesión. El leitmotiv es uno que nunca falla a la hora de contar historias: el paso del tiempo.
20 años de Televisión Palencia es un cuarto de vida de la media española. Oír hablar sobre los orígenes de esta idea bien parida es oír hablar del periodismo de pico y pala. Del periodismo que más o menos nos ha tocado hacer en algún momento a todos los que besamos el altar de la Facultad de Ciencias de la Información: el de sacrificarte. El de amar y odiar este oficio al mismo tiempo. El de saber que, al final, el trabajo siempre sale. El de saber que tu trabajo acaba teniendo alguna recompensa: en Palencia -así lo cuentan sus protagonistas- es el cariño y el agradecimiento de la gente, de los palentinos.
Contrasta ver la imagen de un Santoyo que peina canas con la del de 'TeleSantoyo' de hace dos décadas. Contrastan los niveles de profesionalización de ahora con los medios de antes, que funcionaban a base de voluntad más que de botones ¡Pero qué medios!
Haciendo zapping, y eso que los lunes había cosas que ver, la Telefunken de mi casa acabó alguna que otra vez detenida en el 'De Todo Un Poco' tan de andar por casa, que te atrapaba con cualquier cosa que te resultaba conocida.
La televisión ha cambiado. Las vidas de quienes la han hecho y la hacen posible, también. Como las de los espectadores. Cada fotograma de su historia lo asociamos al de algún hecho coetáneo de nuestras vidas. La televisión es la vida misma.
Y fruto de esa evolución y esas herramientas, salen trabajos como el que vio la luz apenas hace unos días: la cara menos conocida de nuestra Bella Desconocida: la Catedral de Catedrales, que reza en algún libro, y a la que tanto he mencionado en estas líneas que pinto de vez en cuando. Con tres personas y la colaboración de Txomin Pérez se hace una hora preciosa de televisión local.
Varios siglos de Catedral en pie, varias lecturas en algunos manuales y algunas visitas durante mi vida y, cuando te crees confiado, acabas siendo arrojado por el vídeo hacia la sorpresa a golpe de lo inédito... o lo menos visto. ¿Cuánto nos queda por saber todavía?, me pregunto tras superar el minuto 63.
De esas tres personas que dieron vida y forma al reportaje, puedo presumir de haber coincidido con dos en tiempos pasados, posiblemente bastante antes de saber qué quería hacer cada uno con su vida. Almudena Trigueros y Lucía Ferrer forman parte de esa televisión que, desde la distancia, se sigue echando de menos. Gracias, Internet, por existir. Gracias, periodismo local. Gracias, periodismo de pico y pala.

22 diciembre 2014

El 'Gordo', íntegro en Palencia

IMAGEN PARTICIPACIÓN | IMAGEN PRENSA: Diario La Correspondencia
Que Palencia tenga relativa fortuna en la Lotería de Navidad no nos sorprende. Sólo una vez en la historia ha sido agraciada con el 'Gordo' de forma íntegra. Hablamos de 1892. En el siglo XIX, casi lo normal era que cada uno de los grandes premios se vendiese en su totalidad en una sola provincia.
Ese año, por primera vez, al sorteo previo a las fiestas navideñas se le denomina 'Sorteo de Navidad'.
El primer premio de entonces cundía muchísimo más que el de ahora: el ganador se llevaba, al billete, 3 millones de pesetas (o 12 millones de reales) en los tiempos en los que un periódico valía 5 céntimos; una botella de ron, dos pesetas; un sombrero de moda parisina, 12 pesetas; y un piano, unas 400.
Si dejamos el dinero de lado, no han cambiado mucho las costumbres. La prensa del día de Nochebuena de aquel año, habla de la enorme expectación del público a la entrada del salón del sorteo, haciendo colas de madrugada, soportando "el frío y la llovizna" de aquel 23 de diciembre, y de cómo se desinflaban los ánimos en cuanto salía el Gordo y la gente comprobaba que no se correspondía con el número que jugaba. Y se puntualiza que el sorteo comenzó con retraso: a las 10 de la mañana, por aquello de que había bastantes curiosos con ganas de encontrar su número antes de que las bolas fuesen introducidas en los bombos.
El billete con el número 40.297, según las crónicas de los corresponsales en Palencia de la prensa de Madrid, se vendió en la droguería del Señor Fuentes. Y, como ahora, estuvo muy repartida entre la clase humilde: "Los favorecidos por la suerte son pobres y honrados trabajadores que sólo contaban para vivir con el producto de su jornal". Otro décimo recayó en el Seminario, donde "albañiles y carpinteros" se llevaron algunas participaciones y se menciona al fámulo de un Catedrático que compartió su suerte con un "infeliz" obrero, con familia y dos hijos, que tuvo que ir a Cuba y que vivía de la caridad. (El Imparcial. Madrid.)
'El Liberal' apuntaba a que algún décimo pudo ser devuelto y que Palencia era una "capital en la que se juega generalmente poco".
También se refieren los corresponsales al rumor que corrió, sin que se pudiera confirmar, que dos décimos los tenía el ex ministro Manuel Ruiz Zorrilla, aunque cabría la posibilidad de que no los comprara él, sino que se los hubiesen enviado a París y, durante el envío, se extraviaran.

No sabemos en qué grado cambió la vida de la ciudad. Quizás pasó algo similar a lo vivido en Segovia en el año 2000: "Ha producido inmensa alegría en la capital la noticia [...] En los cafés, círculos, comercios y calles no se habla de otra cosa", decía la crónica de Rodríguez Blasco para 'El Imparcial' describiendo el ambiente de una Palencia que contaba con algo más de 15.000 habitantes.
Además, alguna participación, si no igual, parecida a la de la imagen, habría llegado hasta Fuentes de Valdepero.
Y aunque más de 100 años nos parezcan un mundo, y ahora estemos en la era del décimo que se vende a demanda por terminal, la esencia, la ilusión, y las escenas de cada año no han cambiado un ápice. Y aunque ahora se cobre mucho más que entonces, el 'Gordo' cunde muchísimo menos. También las pedreas. Malo sería que un tiempo tan pasado nos suene mejor.

18 diciembre 2014

Con el culo al aire

 FOTO: Twitter Pablo Ferrari
En estos tiempos tan fríos, toca hablar de desnudeces. En apenas un mes, hemos sabido de dos a los que les ha costado nada y menos ponerse con el culo al aire, por dinero, y que todo el mundo lo vea. Para unos, será una guarrada; para otros, una opción totalmente libre y, quien quiera, que no lo mire.
El primero de los dos protagonistas realmente no es palentino, pero en cuanto se supo su nombre la gente ya empezó a referise a él como el 'Mister Palencia'.
En el programa de culo, perdón, de culto 'Adán y Eva', de Cuatro, aparecen, cada semana, varias personas que desean conocerse y les plantan como Dios les trajo al mundo durante unos días, en lo que charlan y se toman unos copazos. En una de éstas, aparece un participante que se llama Daniel Folla, es decir nombre+apellido, si bien algunos lo interpretaron como sujeto+predicado, pero no fue el caso.
Y como la gente, en las redes sociales, está al quite, enseguida encontraron que fue 'Mister Palencia 2005', más de Bilbao que el nuevo San Mamés, aunque de madre palentina. Suponemos entonces que aquel hombre no tuvo que leerse un libro sobre Palencia como cierta modelo...
El que es palentino, palentino, es Pablo Ferrari. Además, el redactor de turno de la agencia EFE lo quiso recalcar en el titular: "El palentino Pablo Ferrari, a las puertas de un 'Oscar' del porno". ¡Por fin conocemos la versión masculina de Mónica Vera! Teníamos una actriz palentina, nos faltaba el actor. De ahí a titular "Palencia, en la meca del porno", habría sido la diferencia, hace una década, de haber entrado o no en los 'Curso de ética periodística' de Juajo de la Iglesia en 'Caiga Quien Caiga'.
¿Alguien se imagina que si en Palencia no hubiera un actor de ese calibre no andaría la peña señalándole con el dedo cuando le vieran en algún bar de copas o comprando en el Lupa? Pues le ha debido de pasar. Cuando tuvo claro su cometido en el mundo, salió de Palencia como si le persiguieran. Su entrevista, el pasado mes de abril, en El Norte de Castilla no tiene desperdicio. Fue empresario en la capital y, ahora, profesional de un mundo que mueve muchísimo dinero. Tiene casi 18.000 seguidores en Twitter, y trabaja entre Valencia, con V, y Barcelona.
¿Para qué ibamos a querer concursantes en Gran Hermano, si ya tenemos de qué hablar? Es verdad que por Fran (GH2) supimos que Barcarrota existe, pero llegados a una edición 16, que la habrá, el peaje podría acabar siendo demasiado caro.

06 diciembre 2014

Volviendo por Navidad, o casi

IMAGEN PLAZA MAYOR (@Valdy1983)
¡Cuánto daño ha hecho el Almendro! Vuelvo a este blog en las fechas por las que suelen (o solían) comenzar a colocarse los adornos de Navidad hasta que el comercio, como de costumbre, lo adelantó todo.
Mi última visita a Palencia coincidió con el encendido del alumbrado de Navidad. Es verdad que, con el tiempo, perdemos inocencia, ganamos en mala leche y lo criticamos todo. De niño nunca se me ocurrió pensar que iluminar farolas, plazas, calles y escaparates podría ser un derroche de dinero porque en mi casa, que siempre fuimos justos de monedas, se hacía incluso los años en los que mi familia vivía más del paro que del trabajo.
Nunca se me ocurrió pensar que el niño Jesús del Portal de Belén podría ser extorsionado, secuestrado o cualquier otra burrada. Con la adolescencia y las primeras juergas piensas que demasiado poco pasa en el Nacimiento enfrente del Ayuntamiento.
Tampoco se me ocurrió pensar, de niño, en los mensajes subliminales que te explican en la Facultad de Periodismo. Ahora, es normal que se diga que la Plaza Mayor de Palencia se viste para estas fechas de azul PP y que el aumento del gasto tanto en San Antolín como en estas próximas fiestas tiene matices electoralistas.
De niño, Todos los Santos era Todos los Santos y ahora, el Black Friday es una moda que promete dar tanta guerra como el Jálogüin del demonio. Lo venden como la oportunidad, dicen, para adelantar compras de Reyes. Pensaba que sólo era algo que ocurría en Mediamarkt, en la Fnac, en internet y sólo para cachibaches tecnológicos, discos y libros. Pero me equivoqué. Y hasta me horroricé cuando lo vi plantado en el escaparate de una tienda de cosas para bebés que aún no saben que 'black' es 'negro' y 'friday' es 'viernes', por mucho que los padres 'cool' se empeñen en que aprendan inglés antes que castellano. Da igual: sabemos que los pequeños retoños acabarán por la Zona dándole al disfraz de cuernos con la cara pintada y cubata en mano dentro de 18 Primeros de Noviembre, sin que nada podamos haber hecho.
Diría que no hay nada como no crecer para seguir disfrutando de la Navidad como nos la enseñan. Pero, ahora, de mayor, no miro con malos ojos (y diría que hasta me gusta) el cosquilleo del día de la Lotería, las ganas de las cenas de empresa, de amigos... y el descanso de esos días con nuestra gente: lujuria, gula y pereza, en frío, en caliente, del tirón. Así lo creemos servidor y mi mala leche.

28 octubre 2014

Cuando los domingos molaban

Entramos en el horario de invierno, el horario que más le gusta a mi buen colega de fatigas radiofónicas y 'weberas' Edu Badía. Somos casi de la misma quinta y, por lo que hablamos, tenemos pasados parecidos. Anoche escuchamos en El Partido de las 12 a Víctor Santamaría, jefe de realización de Canal Plus, entrevista más que recomendable de quienes crecimos al lado de 'El Día Después' y con el partido de los domingos. Y empezamos a recordar.
Aquellos domingos molaban. Eran los tiempos del Palencia de Estilito que saltó a la fama y no para bien. Eran los domingos en los que el fútbol lo impregnaba todo. Los domingos de largas tardes de Carrusel en una radio pequeña sin marca que nos regalaron por hacer una encuesta de hábitos en casa. Eran los domingos de entrar de día a La Balastera y salir de noche, excepto en los play-off, casi en verano. Eran domingos que solían ser previa de algún examen en el colegio o instituto y el puñetero fútbol se colaba en los últimos repasos.
Resulta que los padres de Edu también se abonaron a Canal Plus durante una larga temporada, como los míos. Las cuentas de mi madre pasaban por que salía más rentable abonarse que mi padre se dejara dinero varios domingos en el Bar Safari, y eso que yo, con una Fanta y unas pipas, tenía para todo el partido.
Eran los tiempos en los que había un partido majo el sábado en La 2 y al Madrid o al Barça le daban casi todos los domingos por el Plus, a las siete. Cuando echaban al Madrid, la gente abandonaba antes La Balastera. Era la época en la que el bar jaleaba a Juanjo, palentino, en un Real Madrid - Logroñés, aunque allí no hubiera más que merengones.
La jornada acababa en casa con pizza casera caliente y con el breve de información local que hacían Pepe y Calleja en la radio y con el resumen de Moreno en la tele. El Tercer Tiempo quedaba sólo para mis vacaciones porque a las once y media, por aquel entonces, ya tocaba estar acostados.
Edu y yo coincidimos en que el fútbol nos gustaba más antes que ahora. Era la época de Núñez, Mendoza y Gil. Porque el fútbol era hasta divertido. Y los medios lo hacían más. Quizás, por eso, hemos terminado en la misma mesa de trabajo.

30 septiembre 2014

Y que sigan disfrutando de la comida

Es una de las mejores noticias para acabar el mes: ¡el comedor social sigue abierto!
Este mes había dicho el Alcalde que el comedor "ya no era necesario", porque no había dinero para mantenerse (se mantiene de forma altruista, por las aportaciones generosas de la gente) y porque las necesidades de esas personas ya quedaban cubiertas con los servicios sociales.
Ignoro por qué Polanco llegó a decir que el único comedor social de coste cero en nuestro país "no era necesario". Comentando la noticia con amigos y conocidos, la gente que no comulga con la derecha hacía la misma reflexión: al PP no le interesa airear todo lo que haga ver que España hay pobreza. El dato, que está ahí estuviera quien estuviera en el Gobierno, perjudica al que manda, eso está claro.
Personalmente, ignoro los motivos que le pueden llevar a un responsable a pensar eso, cuando los datos de 2014 son estremecedores: uno de cada cinco españoles vive en el umbral de la pobreza. Si nos referimos a la tasa infantil, muchas ONG dan la voz de alarma: "la tasa de pobreza infantil es preocupante". 3 de cada 10 niños es pobre en nuestro país, si bien en Castilla y León la tasa se rebaja al 23%, que no está mal (entiéndase la ironía). Save The Children sitúa a España en la cola de Europa en reducción de pobreza infantil.
Aumenta en nuestra región más de un 100% la asistencia a familias amenazadas por desahucio. Un gasto básico como la luz han batido récords en este mismo mes.
El trabajo es de peor calidad, se cobra menos, aunque los millonarios lo son más que antes.
¿Demagogia? Puede ser, pero con datos reales. Por eso no me creo que un comedor social no sea necesario en los tiempos que corren, aunque la demanda haya bajado. ¡Y ojalá nadie necesitara de él!
Hoy se habla en las noticias de la estatua que hay en Cataluña a Jordi Pujol. La señora que ha donado 2000 euros para que el comedor "Siempre Contentos" siga con vida, merece dos y sin derribo.
Pese a los pequeños "brotes" de optimismo, y con la sensación de haber dejado de tocar fondo, no podemos olvidar que hay gente que necesita comer y necesita de la caridad. A esa señora, y a todos los que aportan lo que puedan, ¡gracias! Ojalá todos fuéramos así y pudiéramos dar más de lo que damos, a ésta o a otras instituciones benéficas. Para mí, comer, aparte de una necesidad básica, es un disfrute. Por eso, que por mucho tiempo, la gente siga disfrutando de la comida.

17 septiembre 2014

El Cristo de las Angustias

No es el caso: el título del presente escrito no se refiere a ninguna talla de madera que preside la capilla de no sé qué iglesia. En la Plaza Mayor suelen concentrarse las personas y los grupos para protestar o reinvindicar cosas, y una de ellas, y desde aquí aplaudo la iniciativa, pide la conservación de nuestro emblema: el Cristo del Otero.
"La Otra Palencia" es el blog que le da voz a Alfredo Trigueros y que esconde entre sus líneas un perfecto tratado de cómo se encuentra la obra magna de Victorio Macho. Una obra colosal, que por su ubicación es difícil de vender a los turistas (aunque sigue siendo gratis), y a los que tampoco se lo ponemos demasiado fácil: "no sé por qué no le dan más publicidad", "sin GPS es complicado llegar", "apenas hay indicaciones", "no me gusta el acceso" o "poca gente" son los lamentos de algunos visitantes que, pese a todo, salen satisfechos con su visita, según dicen en Tripadvisor, casi el nuevo Abc de la hostelería 2.0.
Trigueros muestra con el detalle preciso de unas buenas fotografías las angustias de nuestro Cristo: fracturas, grietas, teselas perdidas o a punto de perderse, nariz y uñas rotas y desprendidas, y un entorno descuidado.
Con ello, suenan ridículos los 40.000 euros gastados en una iluminación que no ha gustado prácticamente a nadie, y para la que se han colocado unas estridentes vallas con las que proteger a los leds de los amantes de los ajeno más que para cuidar de la figura en sí.
El blog también resuelve uno de los misterios que, como palentinos, ronda por nuestra nuestra cabeza desde siempre. Y es que va a ser cierta la leyenda de que algún conocido nuestro sabe de alguien que sí subió hasta los ojos de la estatua por dentro. ¡Quién no piensa que sería magnífico poder volver a hacerlo!
Entre modernos molinos de viento en el horizonte más cercano, leds de colores y vallas propias de un módulo de prisión, no sería descabellado imaginarse a Macho revolviéndose en su tumba pensando en si no habría existido un cerro más lejano para levantar su estatua.

09 septiembre 2014

San Antolín son las personas

La segunda semana de septiembre nos devuelve a la normalidad, a la monotonía con la que unos cuantos nos sentimos tan a gusto.
Dejamos, pues, atrás los sanantolines donde el que escribe, personalmente, ha disfrutado como hacía tiempo, no necesariamente por el programa de fiestas, mejor que el del año pasado, donde toda peseta de más se nota, pero la clave ha estado por otro lado.
Las casetas de tapas, motor años anteriores, descarrilan por momentos: asumimos que nos dan cualquier cosa más bebida por 2,50 €. Pocos hosteleros piensan en la calidad y en sorprendernos. Tan importante creen que es llenarnos el buche con un "pan con algo" como ellos las arcas. Quizás, por eso, les hay que marcan los precios que les da la gana para las tapas no oficiales. Sólo que eso ya no es la original Feria de la Tapa, sino algo parecido a un "Despiporre Casetil", donde yo planto aquí el chiringuito, que veraneantes no me faltan.
Bienvenidísima la publicidad que encontramos en los programas de fiestas. Hasta el diseñador ha tenido problemas para maquetar y dejar hojas sueltas entre tanto anuncio donde se pierde la referencia del día en el que canta éste o exponen lo otro. Es más fácil buscar en la vieja guía de las Páginas Amarillas que saber cuándo actuaba Pastora Soler, o cuándo cerraba Expo-Aire. Programa en el que seguimos tirando del Calendario de Fútbol de Tercera División, entre otros menesteres, para engordarlo un poco, pero es costumbre desde hace muchos años y ya no nos sorprende.
Es una pena que el Mercado Medieval sólo pueda aprovecharse tres días, siendo una de las actividades más atractivas, aunque los comerciantes se quejen de que las ventas no son lo que esperaban.
Chapó por el sorprendente mapping, por la cada vez más populosa carrera de balsas o por el concurso de "Pes", arruinado por una banda de imbéciles a los que seguimos sin poner cara, pese a que, dicen, se les ha multado con 2.500 euros, si bien tampoco sabemos si lo han pagado sus padres o si han prosperado sus recursos.
Chapó por los conciertos; no por la brillante idea de poner fuegos desde Dos Aguas al mismo tiempo y que las explosiones se mezclen con las guitarras y baterías del escenario.
Chapó por el comportamiento de los jóvenes que quedan para beber por la calle de forma pacífica; no por quienes no tienen la idea de poner unos aseos portátiles para que la gente pueda hacer lo suyo en el lugar que corresponde.
Chapó por permitirles a los bares tener abierto hasta más tarde; no como en Madrid, que ya puede ser la Fiesta Padre de todas las Fiestas que los Municipales van ordenando el toque de queda a horas tempranas, y donde las Leyes se saltan con dinero.

Y chapó por San Antolín, el motivo por el que nos juntamos las familias y los amigos. Por ellos, unos sanantolines pueden ser los mejores del mundo, aunque no haya nada en el programa... Pero sabemos que siempre ayuda una buena verbena de más o discurrir para traer novedades, que siempre vienen bien para distraernos y animarnos esos días, que para eso las pagamos. ¡Viva San Antolín!

29 agosto 2014

De cafres y faltas de respeto

IMAGEN: Norte de Castilla
Sin haber posado todavía un solo pie en los sanantolines, leo con una indignación profunda la noticia de que no sé cuántos descerebrados se han dedicado a destrozar la mayoría de las esculturas con forma de P que estaban en la Calle Mayor.
Es la típica que pagaremos (aunque sea de nuestros impuestos) justos por pecadores. Es la típica por la que arrancarías los ojos a esa gentuza que utiliza el destrozo como diversión. Es la típica con la que se te ocurren mil barbaridades contra los infractores que, en el mejor de los casos, nunca sabremos quiénes son. Duele tanto como saber que, según su DNI, son mayores de edad.
Y duele por lo que representa en sí: es el trabajo de un puñado de artistas hecho polvo; es por ver por los suelos uno de los intentos por crear algo nuevo en fiestas; es el recordatorio de que convivimos con indeseables, con gente sin respeto. Y es la vergüenza que produce la situación en la que un grupo de pirados se lía a romper esculturas en pleno centro de Palencia, una tras otra, sin que nadie les haya dicho nada y sin que nadie haya podido hacer nada hasta que, se supone les sorprendió la Policía.
También me cuentan que el viernes ha amanecido con la terraza de un bar quemada. Y lo que no queremos es que, por cosas así, las restricciones vayan en aumento. Porque se puede beber en la calle estos días sin provocar molestias. Porque se puede desvariar sin meterse uno con los demás. Porque se pueden hacer mil cosas que nos diviertan sin hacerle mal a nadie. Porque por diez, veinte o cien inconscientes no merecemos algo peor. Y no vale la excusa de ir hasta las trancas porque para esos problemas existen rehabilitadores.
El vandalismo existe y seguirá existiendo. El problema es que no dejará de existir por la forma en que se trata: se detiene (o se intenta detener) a los culpables, se les sanciona económicamente o con trabajos, y ya está. Si son menores de edad (con 16 y 17 años lo son), ni te cuento. Nadie sabemos quiénes son los que se cargan lo que es de todos: aquí paz y, después, gloria. Seguirán con sus vidas, como nosotros con las nuestras. Unos sin educación, y otros, con la justa. Y así sucesivamente. Por eso nos encontramos con ciudades como la nuestra donde el vandalismo puede suponer entre 100.000 y 400.000 euros al año para las arcas municipales.
El respeto se aprende. Perderlo o carecer de él, a uno le sale barato en el sistema éste en el que nos movemos... A los demás, carísimo, y no sólo por el dinero.